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“Reto de la ballena azul” - Comunicado de la Comisión Nacional Honoraria de Prevención del Suicidio

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Ante los hechos de público conocimiento sobre el riesgo de conducta suicida en niños y adolescentes, la Comisión Nacional Honoraria de Prevención del Suicidio (creada por el Decreto Presidencial Nº 378/ 004 en el año 2004), comunica:

Uruguay posee una alta tasa de suicidios lo cual ha sido un problema crítico priorizado por el Ministerio de Salud Pública a través de sus Objetivos Sanitarios Nacionales 2020.

Para enfrentar este problema, el país cuenta con una Comisión Nacional Honoraria de Prevención del Suicidio, integrada por: el Ministerio de Salud Púbica (quien la preside), Ministerio del Interior, Ministerio de Educación y Cultura y Ministerio de Desarrollo Social; y el apoyo de una comisión asesora de la UDELAR a través de las Facultades de: Psicología, Enfermería y Medicina y de ASSE.  Asimismo, se invitó a la Secretaría Nacional del Deporte de Presidencia de la República a participar en el abordaje de esta temática.

La Comisión Nacional Honoraria para la Prevención del Suicidio ha diseñado, facilitado y monitoreado la implementación de una Estrategia Nacional de Prevención del Suicidio para disminuir la incidencia de suicidios en la sociedad uruguaya. Para apoyar la implementación, se ha instalado en la mayoría de los departamentos del país, grupos departamentales de prevención del suicidio.

El suicidio es un fenómeno complejo y multicausal por lo cual está siendo encarado desde un abordaje interdisciplinario e intersectorial.

Los juegos en redes sociales, series, etc. que están circulando en estos últimos tiempos son nuevas formas de estimular a conductas que pueden ser de riesgo, pero que han existido a lo largo de la historia con otras formas de expresión.

En la adolescencia la impulsividad, la conducta desafiante, la rebeldía, la transgresión, los cambios en el estado ánimo, son características propias de esta etapa.  Se debe estar atento cuando las mismas son frecuentes, intensas, persisten en el tiempo o implican un cambio radical en el comportamiento del niño, niña y adolescente.

No todos los niños, niñas y adolescentes (NNA) participan en estos desafíos, especialmente aquellos que ponen en riesgo su vida. Hay niños/as y adolescentes que presentan una mayor vulnerabilidad, la cual, está asociada a situaciones como: todas las formas de violencia (maltrato infantil, abuso sexual, maltrato entre pares, abandono), pérdidas significativas (de familiares, amigos, trabajo), fracaso escolar/ laboral, consumo de sustancias psicoactivas.

Algunas señales de advertencia pueden ser: el uso excesivo de redes sociales o su uso hasta altas horas de la madrugada, mantener una reserva excesiva sobre las actividades que está realizando, el retraimiento de sus amigos, familia y/o actividades habituales, cambios en su comportamiento habitual, hablar con frecuencia sobre la muerte, manifestar el deseo de no querer vivir, la falta de energía para actividades habituales.

Para contribuir a la prevención es importante que los NNA puedan sentirse escuchados, comprendidos, sentir que su opinión es tenida en cuenta, sentirse acompañados y que puedan contar con personas a las que puedan recurrir.

Resulta difícil conversar sobre temas como la vida y la muerte, el sufrimiento, las conductas de riesgo y el suicidio, por lo que es esperable que genere angustia hablar sobre ello, tanto a los niños, niñas como a los adolescentes y los adultos. En caso de ser necesario, se puede recurrir a personas capacitadas en la temática.

Es un derecho recibir atención integral por parte del prestador de salud integral. En caso de requerir atención en salud mental, podrá acceder, según la indicación a: atención psicológica, psiquiátrica, psicoterapia y abordajes psicosociales por parte de un equipo de profesionales de salud mental.

El abordaje de este tema implica una responsabilidad compartida entre la familia, las personas e instituciones que forman parte de la vida cotidiana del niño/a y adolescente (educativas, salud, socio-culturales, deportivo) y el estado, favoreciendo de esta forma conductas saludables que prevengan las conductas de riesgo y fomenten el deseo de vivir.

 

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