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20/05/2014

“Defender la soberanía de los Estados en determinar sus políticas de salud”

Ministra en la 67ª Asamblea Mundial de la Salud

Ministra en la 67ª Asamblea Mundial de la Salud

Susana Muñiz, convocó a los países participantes de la Asamblea Mundial de la Salud, a “defender lo único que tenemos que defender: la soberanía de los Estados en determinar sus políticas de salud, que en definitiva es la defensa del derecho a la salud de nuestros pueblos”.

La Ministra afirmó este concepto, el lunes 19 de mayo, en el debate general enmarcado en la 67ª Asamblea Mundial de la Salud, que se está desarrollando en Ginebra, Suiza; y en lo que hizo al segundo tramo de su oratoria y en representación de Uruguay.

El primer tramo del discurso de Muñiz, hizo a su representación de la Región de las Américas, siendo en ese sentido sus primeras palabras, de reconocimiento al trabajo a la Directora General de la OMS, Dra. Margaret  Chan, y de la Directora de OPS, Dra. Carissa Etienne, al frente des mencionadas organizaciones.

Continúo señalando, que “la Región de las Américas, celebra que el tema central de debate que nos convoca en esta oportunidad, sea la relación entre clima y salud. El cambio climático afecta ya de manera adversa muchos de los determinantes más importantes de la salud,  como son el acceso al agua potable y para otros usos, el disfrute de un aire limpio y la provisión de alimentos suficientes y adecuados; haciendo imperiosa la adaptación”

Además, “las predicciones recientes nos indican que, de no tomarse acciones concretas e inmediatas en mitigación, se presentará un incremento acelerado de un amplio espectro de enfermedades, como el cólera, la malaria y el dengue, la fiebre de Chikungunya y el Síndrome Respiratorio Coronavirus de Oriente Medio; así como otras enfermedades cuya incidencia es altamente sensible a las variaciones del clima”.

El cambio climático, “representa una de las grandes amenazas para la salud, es por ello que la protección de la salud humana deber ser un objetivo primordial que nos guíe para tomar acciones concretas y ambiciosas, incluyendo acuerdos sustantivos en las negociaciones de cambio climático. De lo contrario, el cambio climático aumentará la carga mundial de morbilidad y profundizará las inequidades en salud entre y dentro de los países, afectando la sostenibilidad de los sistemas de salud. Por lo tanto, es fundamental articular una respuesta clara con el fin de proteger la salud humana y situarla en el centro del debate sobre el clima. La Conferencia Mundial sobre Salud Pública y Cambio Climático que organizará la OMS el próximo mes de agosto, será una oportunidad para ello”.

La Región de las Américas, reconoce el trabajo de la Organización, en el marco de su Reforma hacia una nueva metodología para la asignación estratégica de recursos, tomando nota de los continuos esfuerzos del grupo d trabajo para este complejo tema. Este es un asunto de la mayor trascendencia para las Américas, por lo que exhortamos al Secretariado a seguir trabajando en los tres pilares y principios propuestos para la asignación de recursos. En particular, la región de las Américas considera que se debe poner especial empeño en la definición de un abordaje objetivo, equitativo y realista con énfasis en un enfoque de abajo hacia arriba y de apoyo a los roles y funciones de los tres niveles de la OMS, con el fin no solo de una distribución equitativa de los recursos, sino de mejoramiento de los procesos de gobernanza de la Organización a partir de las necesidades de todos los Estados Miembros. Ello, bajo los principios de transparencia, eficiencia y eficacia, la rendición de cuentas y el valor estratégico de la Organización”.

La jerarca resaltó “las distintas iniciativas en las cuales participan activamente los países de la Región de las Américas, lo que evidencia su claro compromiso con los temas más relevantes de nuestra agenda, entre los cuales deseo mencionar: los recursos humanos y la salud; la salud en la agenda para el desarrollo después de 2015; tuberculosis; hepatitis; acceso a productos bioterapeuticos; cuidados paliativos; psoriasis; sistemas de reglamentación; discapacidad; implementación de la Convención de Minamata sobre mercurio; mejoramiento de la salud materna, de los niños y recién nacidos; violencia; la aplicación del Reglamento Sanitario Internacional (2005); la reforma de la OMS; todos objeto de resoluciones que recomendamos sean adoptadas durante esta Asamblea. Adicionalmente, la contaminación del aire, causa alrededor de 7 millones de muertes prematuras al año, siendo una de las causas de enfermedades no transmisibles que no está contemplada en el plan de acción mundial, sobre la cual necesitamos tomar acciones urgentes ».

Muñiz destacó asimismo, “los avances de la Región en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, según informe de la OPS, y quiero subrayar la importancia de abordar de manera urgente los temas pendientes, en particular los relativos a la salud de las madres, los recién nacidos y los niños”.

Los países de la Región de las Américas, “han mostrado su liderazgo y aportes sustantivos en los debates relativos al Mecanismo de Coordinación Global de Enfermedades no Transmisibles, en el ámbito del Grupo de Trabajo Conjunto FAO-OMS para la Segunda Conferencia Internacional sobre Nutrición y del mecanismo de Estados Miembros sobre productos médicos de calidad subestándar, espurios, de etiquetado engañoso y falsificados (SSFFC). En el caso de las enfermedades desatendidas, es evidente que tenemos que replantearnos muy seriamente el sistema actual de investigación y desarrollo, y asegurar que la innovación responda a las necesidades de salud pública en los países en desarrollo”.

Susana Muñiz, reflexionó también, sobre “un tema que nos preocupa y que, lamentablemente, afecta todas nuestras sociedades, con graves consecuencias sobre la salud y el bienestar colectivo: la violencia. Este tema necesita ser abordado desde una perspectiva de salud pública y derechos humanos; estos son elementos esenciales para una respuesta efectiva de los sistemas de salud, como parte de un necesario enfoque multisectorial para prevenir y combatir este serio problema. Si bien la violencia interpersonal afecta a todas las personas, entendemos que superar las inequidades de género como factor clave asociado a la violencia contra las mujeres y las niñas, debe ser una prioridad en las estrategias nacionales. Por ello, como resultado de la resolución que confiramos será aprobada en esta Asamblea, la Región de las Américas apoyará el trabajo de la OMS para la elaboración de un Plan de Acción Global que contribuya a continuar dando pasos decididos para lograr una necesaria y adecuada respuesta desde el sector salud a este tema”.

 

“Defender la soberanía de los Estados en determinar sus políticas de salud”

La Ministra continúo su oratoria, “en representación de Uruguay, y desde la experiencia de un sistema de salud que ha asumido esta agenda de desafíos y se ha parado en la reafirmación una y otra vez, de la salud como un derecho humano fundamental, un bien público y una responsabilidad del Gobierno”.

Como “lo he dejado entrever antes, la mirada sobre las inequidades en salud está inevitablemente asociada a la identificación de sus Determinantes Sociales y Ambientales y de los mecanismos por los cuales éstos se expresan como diferencias injustas, inmorales y evitables en la salud de la población”.

Los equipos interdisciplinarios de salud, “son fundamentales para abordar estos determinantes, tal como lo ha resaltado la reciente reunión de Enfermeras de Gobierno auspiciada por la OMS”.

Esta “mirada sobre las inequidades y sus determinantes, ha sido nuestra principal preocupación en las últimas Asambleas. Es por ello, que hemos motivado a la Asamblea a visualizar los impactos de salud pública por la exposición al mercurio y compuestos de mercurio. Debemos fortalecer el rol de la OMS y de los Ministerios de Salud Pública ante esta problemática. Desde la delegación de Uruguay instamos a la Asamblea a aprobar dicha resolución.

Pero “nuestro principal desafío, y los delegados lo saben, es la implementación del Convenio Marco de Control de Tabaco; y particularmente nos desvela la interferencia de la industria en la aplicación de las políticas de control de tabaco. Estas batallas legales que se han instalado, no son batallas contra Uruguay, Australia o Noruega, son contiendas contra la salud en el mundo”.

Por ese motivo, “necesitamos el apoyo de todos para recordar a las esferas políticas del más alto nivel, los costos que en la salud del mundo tiene esta epidemia, los costos en años de vida saludables, los costos en vidas de estas enfermedades "socialmente" trasmisibles. Por eso sugerimos incorporar metas específicas sobre control del tabaco en los objetivos de desarrollo sostenible”.

Uruguay, “ha tenido logros destacados: descenso del 22% de infarto agudo de miocardio, descenso de la prevalencia de consumo de tabaco de la población adolescente de 30.2 en el 2003 a 13% en año 2012; y como continua muestra de nuestro compromiso con la implementación del Convenio Marco. Quisiera anunciar que Uruguay será sede de un Centro Internacional de Control del Tabaco, que brindará asistencia y facilitará el intercambio de información, con énfasis en las áreas de Ambientes Libres de Humo, advertencias sanitarias y tratamiento para la cesación”.

Muñiz cerró su alocución, afirmando que “sí, es posible que todos en este plenario, defendamos lo único que tenemos que defender: la soberanía de los Estados en determinar sus políticas de salud, que en definitiva es la defensa del derecho a la salud de nuestros pueblos”.