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28/03/2016

Cuidados especiales

Además de dar vuelta los recipientes, existen otras medidas específicas que son vitales para asegurar la no presencia de criaderos de Aedes aegyptis en nuestras casas. Gabriela Willat, referente de epidemiología del Ministerio de Salud, afirma que “la eliminación de los criaderos es la medida de mayor impacto, más efectiva y sostenible, por lo que debe ser considerada la principal medida de control”.

Foto: MSP

Foto: MSP

Recordemos  que destinando unos pocos minutos por semana, sobre todo luego de una lluvia podemos descubrir posibles criaderos y acondicionarlos de forma tal que no representen un riesgo para nuestra familia ni para los vecinos. Tapar herméticamente los tanques o depósitos de agua de uso doméstico, colocar boca abajo las botellas o bollones, poner bajo techo los neumáticos que aún tienen uso, eliminar descartables o envases inútiles. Asegurar que el agua no se encharque en canaletas, desagües o azoteas (recordar que en otoño las hojas pueden tapar los caños).

En el interior de las viviendas rellenar con arena los platos de las macetas, revisar el depósito de agua de la heladera y del aire acondicionado, la bandeja del secaplatos, jaboneras, inodoros o cisternas en desuso. Cambiar frecuentemente el agua de los floreros y de los bebederos de las mascotas, no olvidar cepillar sus paredes”.

Adjuntamos un listado de verificación que incluye la posible ubicación de los criaderos junto a las acciones a implementar en casa caso.

Fumigación

Más allá de que la eliminación de criaderos es la principal medida para combatir la expansión del vector, el uso de productos químicos como insecticidas es una alternativa más, complementaria aunque no sustitutiva. Se recomienda que la utilización de sustancias insecticidas en el domicilio sea realizada por adultos que hayan leído atentamente las instrucciones del producto. Si se usan aerosoles hacer hincapié en los sitios de reposo de los mosquitos.

Ejemplos de control químico son:

- uso de larvicidas (hipoclorito de sodio, BTI, pyriproxifen, temefos) para matar etapas acuáticas inmaduras (larvas y pupas), de variado efecto residual.

- uso de adulticidas como tabletas termoevaporables, espirales, aerosoles o la fumigación de ultrabajo volumen (UBV), todas son eficaces solamente contra los mosquitos adultos y sin efecto residual.

Las fumigaciones UBV son recomendadas solo cuando existe un brote de alguna de estas enfermedades, cuando se tiene la certeza de que el virus circula en un área determinada, para disminuir abruptamente el número de hembras de mosquitos que están picando y enfermando a la población.

Deben ser realizadas en forma acotada, muy puntual, por personal entrenado y equipado con equipos de protección personal. Los mosquitos pueden desarrollar resistencia a productos comerciales en aerosol por su uso indiscriminado.

“De optar por un producto químico siempre va a ser más eficaz matar formas inmaduras que están concentradas en un recipiente, solo con dar vuelta el mismo podemos eliminar cientos de futuros mosquitos. En cambio para matar un insecto adulto una microgota del producto debe impactar en su cuerpo para tener el efecto deseado. Para ello la dispersión de la nube que transporta el insecticida debe invadir el ambiente si es en un lugar cerrado, o se deben abrir puertas y ventanas si se trata de una aplicación espacial con un vehículo en vía pública”, explicó Willat.