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11/05/2018

Gobierno aumentó el gasto en primera infancia para llegar al 17 % de los niños, que nace en la pobreza

“El 17 % de los niños nace en la pobreza medida por ingresos, situación que compromete su futuro”, dijo Marina Arismendi, en la presentación del Mes de la Primera Infancia. Se trata “de 15.000 menores necesitados de todo el apoyo, ante lo cual se aumentó el gasto público para esa franja etaria a 6 % del producto interno bruto (PIB), con el fin de que todos puedan tener las mismas oportunidades desde su concepción”, añadió.

Foto: MSP

Foto: MSP

Arismendi, titular del Ministerio de Desarrollo Social (Mides), dijo este jueves 10 en la sala de prensa de la Torre Ejecutiva, sede del gobierno de Uruguay, que la minoridad es un tema de derechos que están plasmados en el Plan Nacional de Primera Infancia, Infancia y Adolescencia 2016-2020.

Detalló que desde el primer gobierno del Frente Amplio (2005-2010) es obligatorio que los niños de 4 y 5 años concurran a clases, lo cual obliga a las familias y al Estado a desarrollar la infraestructura correspondiente y a disponer de los recursos humanos para ello.

Enfatizó que, en la actualidad, está universalizada la concurrencia a clases de los niños de 3 años, con el control pertinente de los centros de cuidados, un compromiso de Uruguay enmarcado en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), aprobados por la Organización de las Naciones Unidas en 2015.

El director del programa Uruguay Crece Contigo del Mides, Pablo Mazzini, afirmó que “la reducción de la pobreza infantil en 40 puntos porcentuales entre 2005 y 2017, la merma de la mortalidad infantil a 6,6 por 1.000, tendencia sostenida que se consolida, lo mismo que la tendencia a la baja del embarazo en adolescentes en 30 % son producto de los cambios producidos en las políticas sociales” desde 2005.

Mazzini citó el Código de la Niñez y la Adolescencia y la suscripción de Uruguay a convenciones internacionales vinculadas a la infancia como factores positivos, además enfatizó que se cumplieron 10 años de la implementación del Plan de Equidad, de la creación del Sistema de Salud y del Consejo Coordinador de Educación y Primera Infancia, de los programas de proximidad del Mides que permitieron que los servicios se acercarán a las personas, así como los el Plan de Centros de Atención a la Infancia y la Familia (CAIF), que cumple 30 años.

Luego destacó el esfuerzo respecto al Sistema de Cuidados y a las estrategias para reducir el embarazo en adolescentes.

Detalló, además que 90 % de la pobreza en Uruguay afecta a hogares donde hay niños, que aumentan los casos de sobrepeso y obesidad vinculados con el proceso vital de cada uno y el Sistema de Salud. Puntualizó que hay un rezago de 20 % en desarrollo y que es necesario profundizar en la reducción del embarazo en adolescentes.

Mazzini también precisó que 55 % de los niños y adolescentes de entre 2 y 14 años fue sometido a métodos violentos de crianza, por lo que indicó que el problema amerita ocupar a las familias y continuar con la apuesta desde el Estado de la corresponsabilidad de la crianza.

Al respecto, apuntó que hay 18.000 de ellos que han recibido algún trato violento y que 350.000 recibieron prácticas de crianza violenta. “Este no es un problema de la pobreza, sino que los adultos tenemos naturalizada la violencia como parte de la convivencia”, advirtió.

Agregó que el año pasado nacieron 43.000 niños en Uruguay, situación que consideró un escenario de oportunidad para aplicar y profundizar las políticas que apuntan a la igualdad de oportunidades.  

Por su parte, la presidenta del Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay (INAU), Marisa Lindner, destacó que en la primera infancia se deben generar por parte de los adultos referentes oportunidades para el desarrollo físico, emocional, aspectos vinculados a la comunicación, el lenguaje y la socialización que propicien el desarrollo de la autoestima y la autonomía.

“En mayo, como Mes de la Primera Infancia, se reafirma en la agenda pública el compromiso del Estado con esa población y la responsabilidad de los adultos de que puedan reconocer las necesidades y los impactos de sus acciones en los más pequeños, en los modelos de familias actuales, que son la base para reconstruir el tejido social y brindar oportunidades para la igualdad”, dijo.