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Actualización de las recomendaciones para la prevención y el tratamiento de la deficiencia de hierro

La deficiencia de hierro, incluida la  anemia, constituye la deficiencia nutricional más frecuente y más grave a nivel mundial. Ocurre tanto en países en vías de desarrollo como industrializados.

Las adolescentes, las embarazadas y los niños y niñas menores de 2 años, son grupos de alto riesgo de padecer deficiencia de hierro y anemia.

Se  estima que en países en vías de desarrollo la mayoría de las mujeres en edad fértil tienen reservas insuficientes de hierro y  casi la mitad de las mujeres embarazadas  padecen anemia. Aún en los países industrializados, los depósitos de hierro en el organismo de la mayoría de las mujeres embarazadas son insuficientes.

La anemia es un problema multifactorial, donde interactúan una serie de factores que se presentan en diferentes etapas de la vida del individuo y cuyos efectos permanecen en todo el ciclo de la vida.

Entre los principales factores asociados al desarrollo de anemia por deficiencia de hierro se destacan: depósitos deficientes de hierro al inicio del embarazo y  aporte insuficiente durante la gestación,  bajo peso al nacer,  ligadura precoz del cordón umbilical, corta duración de la práctica de lactancia materna exclusiva e introducción precoz de leche de vaca fluida,  dietas con baja biodisponibilidad de hierro, e  introducción tardía de carne en la dieta.

La deficiencia de hierro afecta el desarrollo cognitivo desde la infancia hasta la adolescencia, altera los mecanismos inmunitarios y se asocia con mayores tasas de morbimortalidad.

Diversos estudios demuestran que los niños con  anemia presentan una reducción de entre 6 y 10 puntos en escalas de evaluación del desarrollo mental y motor comprados con  niños no anémicos.

En la mujer embarazada la anemia moderada o grave se asocia con mayor riesgo de parto prematuro, enfermedades infecciosas y mortalidad materna.

En Uruguay, según datos del Sistema Informático Perinatal, en el año 2012 el 6.5% de las mujeres presentó anemia antes de las 20 semanas de gestación y esta cifra aumentó a 20.9% luego de las 20 semanas de gestación. Este porcentaje es mayor entre las adolescentes embarazadas, ya que el 24,3% presentó anemia después de las 20 semanas de gestación.

La prevalencia de anemia en niños de 6 a 23 meses de edad en el año 2011 fue 31,5%, alcanzando cifras de  41% entre los 6 y 11 meses. La prevalencia presenta diferencias significativas según niveles de ingresos del hogar (39% en los niños pertenecientes a hogares de menores ingresos, 12% en aquellos  con ingresos más altos) y según región del país (Montevideo 24,6%,  interior del país 39,1%), lo que configura a este problema de salud pública como una desigualdad evitable.

Datos recientes aportados por el Programa Uruguay Crece Contigo confirman la presencia de anemia en la población infantil más vulnerable. Al momento del inicio de la intervención, entre setiembre de 2012 y junio de 2014,  se realizó medición de hemoglobina por punción digital o del talón a 3.735 niños de 4 meses a 3 años y 11 meses. Globalmente un 32,4% de ellos presentó anemia.
Luego de un tiempo de intervención de 10 meses de acompañamiento en el hogar, llevado a cabo por equipos técnicos de cercanía, en los 1.070 niños egresados a junio de 2014 la anemia se redujo a 8,8%, siendo a su vez de menor severidad. Se conoce que a medida que el niño crece disminuyen sus necesidades de hierro, por lo que se compararon las cifras de anemia al finalizar la intervención con las correspondientes para el mismo tramo etario al inicio del trabajo, encontrándose diferencias significativas para todos los semestres de edad. 

El Plan Nacional de Salud Perinatal y Primera Infancia (2011) plantea dentro de sus objetivos específicos el abordaje intersectorial, integral e integrado de las problemáticas vinculadas a la malnutrición, entre ellas las producidas por deficiencia de micronutrientes.

Teniendo en cuenta, la importancia y magnitud de este problema según la información disponible en la actualidad en nuestro país, las recomendaciones recientes sobre su abordaje y la prioridad dada por la autoridad sanitaria; se consideró oportuno realizar la presente actualización de las recomendaciones para la prevención y tratamiento de la deficiencia de hierro específicamente dirigidas a las mujeres en edad fértil, mujeres embarazadas y en lactancia, niños y niñas menores de dos años.

Fecha: 
Martes, 19 Agosto, 2014